La calidad de un producto no se determina únicamente por su embalaje. Una evaluación responsable combina trazabilidad, información del lote, conservación adecuada, transparencia del fabricante y evidencias de laboratorio independientes.
Comprueba la identidad y la trazabilidad
La etiqueta debe identificar el nombre del producto, el fabricante o la marca, el número de lote, el formato, la cantidad y las fechas relevantes. Estos datos permiten seguir el producto a través de la cadena de suministro.
Revisa la información del lote
La información específica de un lote resulta más útil que un certificado genérico. Cuando exista un informe de laboratorio, la referencia del producto y del lote debe corresponder con el artículo evaluado.
Interpreta el informe de laboratorio
Comprueba el nombre del laboratorio, el número de informe, la fecha del análisis, el método utilizado, el resultado y la forma de verificar el documento.
Examina el embalaje y la conservación
El embalaje debe estar íntegro y ser coherente. La temperatura, la luz y la manipulación también pueden afectar a la integridad del producto.
